|
JOAQUÍN ESTEFANÍA
EL PAÍS - Economía - 23-01-2006
El Gobierno aprobó el pasado viernes el anteproyecto del impuesto sobre
la renta y el de sociedades. Se trata de la primera reforma fiscal elaborada
por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero y ha habido una coincidencia generalizada
de que se trata de unos cambios muy moderados, nada rupturistas con la situación
actual. Básicamente las variaciones son las siguientes: en el IRPF un
tipo máximo del 43%, un mínimo del 24% que incluye un primer tramo
a tipo cero que engloba lo que hasta ahora se conoce como mínimo personal
y familiar, y un tipo único del 18% para todas las rentas provinientes
del ahorro; en cuanto al Impuesto de Sociedades (IS), se rebaja gradualmente
lo que pagan las empresas por sus beneficios, de un tipo del 35% a otro del
30%.
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco,
declaró en la SER que se trata de la primera reforma fiscal, pero no
la única. Con ello quería atajar las críticas de los que
afirman que los cambios aprobados se han quedado a medio camino de lo que decía
el programa electoral del PSOE. Cuando sacó las tropas de Irak, Zapatero
dijo una frase solemne susceptible de aplicar a todo lo prometido: "Lo
que se dice, se hace".
¿Qué dice la propuesta fiscal socialista, contenida en su programa
electoral?: que hay que hacer una reforma fiscal profunda, entre otras cosas
porque la "carga tributaria soportada por los asalariados por cuenta ajena,
vía IRPF, es excesiva, fundamentalmente en relación con la de
empresarios y profesionales. La distribución de la renta de los contribuyentes
en el IRPF no se corresponde con la verdadera distribución de la renta
en la sociedad española". Uno de los ejes de la reforma del Impuesto
de Sociedades es, según ese compromiso electoral, "la convergencia
entre el tipo del IS y el tipo del último tramo en el IRPF, desincentivando
la creación de sociedades por motivo de elusión fiscal".
El programa electoral, en materia fiscal, ya había sido rebajado de
contenidos en relación con muchas de las cosas que se habían dicho
en la campaña. Recuérdese que tanto el principal asesor de Zapatero
en materia económica, Miguel Sebastián, como
el hoy ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla,
defendieron el tipo único en el IRPF, siguiendo una tendencia que hoy
es mayoritaria en muchos países de la ampliación europea (Angela
Merkel se presentó en Alemania con la propuesta de un tipo impositivo
único del 25%, elaborada por su gurú Paul Kirchhoff,
que a punto estuvo de costarle la victoria). En su libro De nuevo socialismo,
una actualización de las bases ideológicas de la socialdemocracia
contemporánea, Sevilla escribía sobre la reforma fiscal: "Una
reforma que debe incluir los siguientes principios: equiparar la tributación
de las rentas del trabajo y del capital; reducir la tributación del trabajo
e incrementar la del patrimonio y el medio ambiente; evitar los agujeros por
los que hoy se escapan de la tributación del IRPF quienes tienen medios
para ello... Desde el nuevo socialismo estamos proponiendo un tipo único,
eventualmente con un recargo, como la mejor fórmula para equiparar la
tributación de las rentas del capital y del trabajo". Cada uno debe
medir la distancia que aún resta entre las promesas y las reformas reales.
Todo ello quizá le parezca muy interesante al vicepresidente Pedro
Solbes, pero para el responsable económico de un Gobierno lo
prioritario es asegurar la recaudación.
La aprobación de las medidas del Consejo de Ministros coincidían
en el tiempo con la publicación de un excelente reportaje titulado El
gran agujero fiscal, de José Luis Barbería (EL
PAÍS de 16 y 17 de enero pasados). En él se recordaba que las
rentas del trabajo supusieron en 2005 el 80% de los ingresos del IRPF, frente
a los escuálidos 7% y 11% aportados respectivamente por el capital y
las actividades económicas y profesionales.
El periodista se preguntaba: "¿Cómo se explica que en determinados
segmentos de la actividad económica los empresarios ganen menos que sus
empleados?". Las medidas tomadas por el Ejecutivo socialista no responden
a esta cuestión.
|