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Informe: jornadas del mundo del trabajo del PCE PDF Imprimir Trametre a un amic
dimecres, 31 maig de 2006
JORNADAS DE LA SECRETARÍA DEL MUNDO DEL TRABAJO DEL PCE: "EL MUNDO DEL TRABAJO HOY: BALANCES, PERSPECTIVAS Y RETOS DE FUTURO". MADRID, 6 Y 7 DE MAYO.

INFORME REALIZADO POR PEDRO LUNA ANTÚNEZ.
Mientras tenga memoria seguiré teniendo conciencia de clase. Ovidi Montllor.


1. INTRODUCCIÓN

La celebración en Madrid los días 6 y 7 de mayo de las jornadas “El Mundo del Trabajo hoy: balances, perspectivas y retos de futuro”, organizadas por la Secretaría del Mundo del Trabajo del PCE, confirman la línea de trabajo trazada en el XVII Congreso del PCE de junio de 2005 a fin de propiciar en el seno del partido la dedicación y tensión del conjunto de militantes a las tareas del movimiento obrero, lejos de limitar la participación y el control a un reducido grupo de especialistas en la materia o representantes sindicales. La presencia durante las jornadas de algo más de 140 delegados comunistas procedentes de los diferentes territorios y nacionalidades del Estado Español, representa, sin duda, un éxito a celebrar y ello nos anima a proseguir y a relanzar un proyecto que necesita y requiere la colaboración activa de todos.

El plan de trabajo citado recoge los compromisos del XVII Congreso del PCE y del Plenario de la Secretaría del Mundo del Trabajo celebrado el pasado 5 de noviembre de 2005. El Informe General del XVII Congreso situaba las nuevas necesidades en “El desarrollo de alternativas y propuestas hacia el movimiento obrero, debatidas en una fuerte Comisión del Mundo del Trabajo que abarque todo el territorio y decididas en esa comisión y en los órganos de dirección.... Impulsar el encuentro, coordinación y movilización del movimiento obrero organizado con el resto de movimientos por otro mundo posible” (1). En noviembre, las conclusiones del Plenario de la Secretaría del Mundo del Trabajo fueron expuestas en un comunicado en el que se reclamaba “....la organización y coordinación de los comunistas que trabajan en el mundo laboral; el fomento del debate en el conjunto del Partido;....la coordinación de todos los camaradas que trabajan en diferentes frentes para ir tejiendo una red de contactos que posibilite un mayor intercambio de experiencias y un acción unitaria más colectiva; un refuerzo de las agrupaciones de empresa y sectoriales existentes, la colaboración con la FIM para reforzar el debate en el conjunto del Partido. La puesta en común del trabajo realizado por el conjunto de todas las federaciones del Partido será realizada en un encuentro-jornada a celebrar el 1 de abril de 2006” (2).

La centralidad del Mundo del Trabajo como principal elemento de reflexión y acción política en nuestro Partido cobra, en consecuencia, una importancia clave atendiendo a una nueva dinámica en la organización de las empresas y en la aparición de nuevas formas de explotación. La toma de conciencia así como la exposición y concreción de un nuevo marco en el ámbito socio-laboral han ido fraguándose de forma gradual gracias a la voluntad y el trabajo del conjunto del Partido. Cabe destacar, en este sentido, el trabajo realizado por la Secretaría del Mundo del Trabajo del PSUC viu, al erigirse como una de las primeras delegaciones en llevar a cabo la difusión y aplicación de las tareas encomendadas. Desde el PSUC viu y la ACIM (Asociació Catalana d´Investigacions Marxistes) se organizan el 4 de noviembre de 2005 unas “Jornadas de Reflexión” sobre la evolución de las relaciones laborales en los últimos veinticinco años, con la estimable e instructiva participación de expertos en materia laboral como el profesor José González Calvet de la UAB, la profesora Eva Garrido de la UPF, el jurista Sixté Garganté del CERES (Centre d´Estudis i Recerca Sindicals) o de Agustín Moreno, miembro de la Ejecutiva Confederal de CC.OO. Unas Jornadas de Reflexión como paso previo a la convocatoria de la 1º Conferencia Nacional del Mundo del Trabajo del PSUC viu, celebradas el 26 de noviembre y en la que se exponen las premisas definidas en líneas anteriores y su adaptación a la realidad social y política de Cataluña.

Los documentos aprobados en la 1º Conferencia Nacional del Mundo del Trabajo del PSUC viu, incorporan no sólo los objetivos y directrices del XVII Congreso del PCE sino que concretan una dinámica de acción y desarrollo activo en Cataluña de determinados sectores y sensibilidades ( Sector Crítico de CC.OO) de cara a la normalización de su funcionamiento y actividad. Las conclusiones finales de la Conferencia abogan por una reformulación de las tareas del movimiento obrero en el Partido en un contexto de endurecimiento de las contradicciones de clase y de la relación Capital-Trabajo conforme a una intensa ofensiva del Neoliberalismo y de la patronal en Cataluña y en España. En definitiva, la centralidad de la “utopía contra la explotación de clase....como la contradicción principal que nos ocupa” (3), mediante la organización y participación en nuestros referentes históricos, véase el sindicato CC.OO, como “....el sindicato más representativo en Cataluña y en España y el sindicato que más personas afilia y organiza” (4). Por ello, el llamamiento al conjunto de la militancia del Partido se resuelve en que “El PSUC viu seguiremos como siempre militando en las CC.OO, por acuerdo congresual y por convicción, y consideramos necesario que nuestra afiliación política se afilie, se organice y actúe sindicalmente en las CC.OO y además, desarrollando y fomentando el crecimiento del Sector Crítico” (5).

Al margen de la cuestión sindical, en ocasiones no exenta de una larga y profunda discusión, en la Conferencia se adoptan cambios de carácter formal, tales como el cambio de denominación de la antigua Secretaría de Movimiento Obrero a la actual Secretaría del Mundo del Trabajo, cuestión no sólo semántica sino de modelo de trabajo y sobretodo de una reubicación del debate laboral en el seno del Partido, acorde a una sociedad en continua transformación en las relaciones laborales donde los viejos esquemas programáticos y de interpretación de la realidad han de dar paso, por necesidad, a análisis sociales, que sin perder su carga reivindicativa y de clase, generen una visión más amplia y teórica de la situación. En paralelo, los compromisos de impulsar la agrupaciones del Partido en las sectoriales y en los centros de trabajo; y por otro lado, de organizar un futuro debate sobre política industrial, se hacen realidad con la constitución de la Sectorial del Metal y de la agrupación del Partido en el Grupo Seat. Y por último, la celebración el 17 de marzo del prometido y esperado debate de política industrial con la participación de Salvador Jové, responsable de economía del PSUC viu, Simón Rosado, Secretario de Acción Sindical y Política Sectorial de las CC.OO de Cataluña, Salva López, Secretario de Acción Sindical de FITEQA-CC.OO y de Isabel salud, responsable de la Secretaría del Mundo del Trabajo del PCE y Secretaria General del EPK (Partido Comunista de Euskadi), atestigua la realización y cumplimiento de parte de los objetivos de la Conferencia y como bien decía la propia Isabel Salud en un carta remitida al PSUC viu con motivo de la celebración de la 1º Conferencia del Mundo del Trabajo, allana y prepara el terreno hacia la consolidación del proyecto:“vuestra Conferencia conecta directamente con este objetivo principal y constituye una ocasión inmejorable para concretar las tareas que tenemos que realizar en un futuro inmediato....Sin lugar a dudas, esta Conferencia será un buen ejemplo a seguir para otras Federaciones del Partido” (6).

De la teoría a la acción, al trabajo en común y a la puesta en práctica de un programa de futuro que ilusiona y motiva a la vez. Huelga decir que algo semejante no será posible sin el trabajo y el esfuerzo de toda la militancia, y por un razón muy sencilla: el cierre de empresas, las deslocalizaciones, la contratación temporal, la precariedad, la siniestralidad laboral o la directiva Bolkestein, son problemas, no cabe duda, generales y que afectan al gran grueso de la población asalariada. Por ello, ningún ciudadano y menos aún, ningún militante comunista, puede ser ajeno e ignorar nuestra principal contradicción, la de clase. La intervención de toda nuestra militancia tanto en los centros de trabajo como en el Partido es fundamental y es a partir de ahora, ante conflictos industriales de hondo calado y a las vísperas de las Elecciones Sindicales, cuando habrá que actuar y participar con la máxima firmeza y decisión.

2. EL MUNDO DEL TRABAJO HOY

Tras la presentación de las jornadas El Mundo del Trabajo hoy: balances, perspectivas y retos de futuro, por Isabel Salud y Sergio Gálvez, coordinador de la Comisión del Mundo del Trabajo de la FIM (Fundación de Investigaciones Marxistas) y frente a un numeroso auditorio congregado en la sede del Comité Federal del PCE, dan inicio dos intensas jornadas de debate, organizadas metodológicamente en cuatro mesas formativas y de análisis teórico, una mesa de propuestas políticas y una última mesa de propuestas organizativas, entre los días 6 y 7 de mayo. A la espera de recibir los documentos y los materiales definitivos de las jornadas, la crónica del encuentro es la que sigue a continuación.

2.1. La situación de la clase trabajadora hoy: derechos formales y derechos reales

La primera mesa de debate presenta la ponencia de Daniel Lacalle, coordinador de la Sección de Economía y Sociedad de la FIM y antiguo miembro de la Ejecutiva Confederal de CC.OO. Daniel Lacalle es autor del libro “La Clase Obrera en España. Continuidades, transformaciones, cambios”, editado por “El Viejo Topo” y la FIM en 2006; y es autor, asimismo, de ensayos y trabajos como “El Conflicto laboral en profesionales y técnicos” (1975), “Técnicos, científicos y clases sociales” (1976), “Los trabajadores intelectuales y las estructuras de clase” (1982), “Clases sociales y capitalismo” (1990) o “La estructura de clases en el capitalismo” (1995).

Tal y como señala Daniel Lacalle, la situación de la clase trabajadora hoy en día en España, se caracteriza por unos índices de precariedad y trabajo temporal muy elevados respecto a la media del resto de estados de la Unión Europea. La temporalidad, situada en torno al 34%, se muestra como el verdadero talón de Aquiles de un Estado del Bienestar en España, frágil y casi testimonial. La sucesivas reformas laborales, especialmente la de 1997, no han conseguido reducir la temporalidad y ello unido al abaratamiento del despido, con la introducción del denominado “Contrato de fomento de la contratación indefinida”, ha significado que no sólo relacionemos la precariedad con la temporalidad sino también con una contratación indefinida sujeta a un despido barato y por lo tanto, un despido prácticamente libre y gratuito, lo cual supone, como es obvio, una nueva forma de precariedad y el desmantelamiento del empleo estable en España.

Curiosamente y he aquí la exposición central de Daniel Lacalle, el Estado Español posee un legislación laboral pulida en ciertos aspectos. Por ejemplo, en el terreno de la Salud Laboral, merced una “Ley de Prevención y Riesgos Laborales” ambiciosa y verdaderamente útil, en especial, si se lleva a la práctica y por lo visto, no parece ser que así sea. Según Daniel Lacalle, padecemos en España una fisura enorme e incomprensible entre los derechos formales y los derechos reales de los trabajadores. Así se entiende que a pesar de la utilidad teórica y legislativa de una buena “Ley de Prevención de Riesgos Laborales”, la tasa de Siniestralidad Laboral en España sea la más alta de la Unión Europea. El no cumplimiento de la “Ley de Prevención y Riesgos Laborales” es uno de los elementos estructurales que mejor describe una realidad laboral que Daniel Lacalle separa entre lo formal y lo real. Otros factores que agudizan la diferencia entre derechos formales y derechos reales son, sin lugar a dudas, la ampliación horaria de la jornada laboral mediante el uso y abuso de las horas extras frente a la jornada laboral básica; una moderación salarial con leves incrementos según la inflación prevista pero no según la inflación real, con lo que el poder adquisitivo de los trabajadores españoles se deteriora y año tras año; y por último, la regulación de la libre sindicación y representación de los trabajadores choca frontalmente con un panorama, remarcable e insultante en la pequeña y mediana empresa, de hostigamiento al movimiento sindical de clase organizado y de vulneración de los derechos sindicales de los trabajadores a través de la amenaza directa de la patronal.

Estamos ante un mercado laboral de carácter dual. Como señala Daniel Lacalle en “La Clase Obrera en España. Continuidades, transformaciones, cambios”, las transformaciones internas de la estructura laboral y social española en las últimas tres décadas, se ha cimentado en la construcción de un modelo basado representado por el trabajador precario. Precariedad que afecta especialmente a las capas más desfavorecidas de la sociedad, es decir; los inmigrantes, las mujeres, los jóvenes que se incorporan al mercado laboral y los mayores de 55 años. Por ejemplo, la incorporación de la mujer al trabajo ha supuesto unos índices de precariedad superiores a los del hombre, alrededor del 20%-35% más en la mayoría de los casos, situación suficientemente ilustrativa que lleva a Daniel Lacalle a afirmar que “La precariedad tiene género, valga la obviedad lingüística, y ese género es el femenino” (7). La situación del trabajador inmigrante no es precisamente mejor a la de la mujer trabajadora, al tratarse del colectivo con un mayor índice de precariedad, con cerca del 50% de trabajadores en situación de residencia ilegal en España y “....sobre los que se ha formado un mercado laboral casi cerrado, con actividades y trabajos específicos creados para y por ellos, para lo que ha sido decisivo la extensión hasta límites insospechados de la precariedad ” (8).

La dualidad y precariedad actual del mercado de trabajo en España, obliga, según Daniel Lacalle, a concretar un replanteamiento profundo de las relaciones laborales y de la propias organizaciones sindicales. El sindicalismo de clase organizado en España, efectivamente, ha creado unas redes de clientelismo entre la clase obrera más “privilegiada”, omitiendo las nuevas formas de explotación y la defensa de los precarios y los trabajadores inmigrantes “ilegales”. La fragmentación de la clase obrera ha significado la creación de una capa superior del proletariado; los administrativos y similares, por un lado y el “obrero clásico” de origen fordista, base social del sindicalismo de clase organizado, por otro lado; frente a una capa inferior del proletariado compuesta por los trabajadores precarios, inmigrantes y parados, sin afiliación sindical ni representación política. La conclusión es incontestable:”Los autodenominados sindicatos de clase deberían haberse adaptado a esas nuevas realidades, tanto para representar y defender los intereses de la mayoría de asalariados como para contribuir, desde su especifidad, a la recomposición de la conciencia y solidaridad de clase ” (9).

Las reflexiones finales Daniel Lacalle son directamente proporcionales e igual de contundentes: la precariedad laboral es la gran lacra del neoliberalismo y es el gran problema que padecen los trabajadores españoles. La estructura básica de las clases sociales sigue vigente en la actualidad y con ello, la lucha de clases. Dejando un lugar a la esperanza, el nuevo sindicalismo de clase es más necesario que nunca y es, además recuperable, si propicia su propia adaptación a la nuevas realidades y necesidades de la clase obrera. Y es que a pesar de las deficiencias y errores, el sindicato continua siendo la herramienta de organización colectiva más útil y eficaz que dispone la clase obrera y la mayor garantía para la defensa de los intereses y la dignidad de los trabajadores. Es la organización sindical, en palabras de Daniel Lacalle, el “principal elemento de racionalidad en el capitalismo”.

2.2. La cultura de la precariedad

Jesús Lahera, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y en calidad de ponente de la segunda mesa de debate, expone en su intervención un estudio generalizado de la precariedad laboral en España. ¿Cuáles son las causas principales del trabajo precario?. Jesús Lahera considera que existen una serie de factores concluyentes que han facilitado la derivación del mercado laboral español en un mercado de trabajo precario. Uno de esos factores es, como no, la tasa elevada de trabajo temporal existente en España, que se dispara de forma alarmante en el decenio que va de 1984 a 1994 a raíz de las sucesivas reformas sociales de cariz neoliberal del gobierno socialista de Felipe González. En 1984, la Reforma Laboral impulsada por el gobierno central atisbaba el camino, sin el abaratamiento del despido aún pero sí reduciendo los costes de indemnización.

La Reforma Laboral de 1984 significa el incremento de la contratación temporal en un 90%, con una tasa de desempleo del 21,90 % de la población activa y un incesante reguero de reconversiones industriales. El 14 de diciembre de 1988 y como respuesta a la aceleración y extensión de las políticas neoliberales del gobierno socialista, España vive una jornada histórica ante la convocatoria de una Huelga General que paraliza el país entero y moviliza a diez millones de trabajadores, el 85% de la población activa. En 1994, se decreta la segunda gran Reforma Laboral del gobierno del PSOE con el objetivo de fomentar la contratación indefinida, requiriendo la flexibilización del mercado laboral, la ampliación de la contratación eventual y de obra, y propiciando la aparición de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT´S) como gestoras de la mayor parte del empleo juvenil. Ello hace que la tasa de temporalidad se incremente en los próximos dos años, situación que nos lleva a la Reforma Laboral de 1997, con la introducción del “Contrato de Fomento de la Contratación Indefinida” y el abaratamiento generalizado del despido al establecer la indemnización en 33 días por año y un tope de 24 mensualidades frente a los 45 días por año y un tope de 42 mensualidades del Contrato Ordinario. Al mismo tiempo, se flexibiliza el despido por causas económicas y se incrementan los incentivos a la patronal por la reconversión de contratos temporales en indefinidos. La temporalidad en 1997 se sitúa en el 33% y de nuevo, no sólo no se reduce el índice sino que aumenta hasta llegar al 34% en la actualidad.

Por lo tanto, la serie de reformas laborales auspiciadas por el gobierno socialista inicialmente y por el gobierno del Partido Popular a posteriori, establecen un régimen jurídico flexible que facilita la creación de un mercado laboral dual y precario. Curiosamente, cada reforma se compromete a reducir los efectos nocivos de la contratación temporal y la consiguiente reducción de la tasa. Es decir, un discurso políticamente correcto y de buenas intenciones contra la precariedad que adoptan tanto las organizaciones sindicales como la propia patronal pero que se limita esencialmente a eso, a un mero discurso.

Llegados a este punto, Jesús Lahera considera la reciente Reforma Laboral de mayo de 2006 como un acuerdo de mínimos y de carácter gradualista que no modifica el modelo de contratación ni el coste por despido. A pesar de ello, cree el ponente que en la nueva Reforma Laboral se concretan medidas que podrían conllevar la reducción de la temporalidad. La medida referida al control y límite del encadenamiento de la contratación temporal es para Jesús Lahera una propuesta renovadora al implicar la conversión en contratos indefinidos en el supuesto que se recoge a continuación: “....los trabajadores que un periodo de 30 meses hubieran estado contratados durante un plazo superior a 24 meses, con o sin solución de continuidad, para el mismo puesto de trabajo con la misma empresa, mediante dos o más contratos temporales, sea directamente o a través de su puesta a disposición por empresas de trabajo temporal, con las mismas o diferentes modalidades contractuales de duración determinada, adquirirán la condición de trabajadores fijos” (10). Evidentemente y como reconoce el propio Jesús Lahera, la eficacia o no de la medida indicada dependerá de una serie de condicionantes sujetos a la picaresca empresarial y en todo caso, habrá que juzgarla a expensas de los resultados reales y con la perspectiva del paso del tiempo. Aún así, la existencia de un normativa legal que limite la rotación de contratos temporales puede definirse como un avance, seguramente más formal que real pero del que cabe esperar cierto cambio de dinámica, favorable a la creación de empleo estable.

Ahora bien, la reducción de la precariedad y de la contratación temporal, dependerá en cierta medida, de un cambio en la visión del problema como paso previo a la sustitución de una cultura de la precariedad tan incrustada y consolidada en la sociedad española por una cultura del trabajo y de las relaciones laborales moderna y avanzada socialmente.

2.3. El mercado de trabajo en perspectiva europea

El comunista francés Francis Wurtz, eurodiputado desde 1979 y responsable desde 1999 del Grupo Europeo de la “Izquierda Unitaria Europea/ Izquierda Verde Nórdica”, protagoniza la ponencia de la tercera mesa de debate, centrándose en el análisis de la situación laboral y social en el seno de la Unión Europea, marcada por la desregulación y flexibilización del mercado de trabajo y el incentivo desde la Comisión Europea de políticas de competitividad económica entre los estados veteranos de la Unión y los estados del Este incorporados recientemente. Los ofensiva neoliberal contra la clase obrera europea establece su puntal de ataque en la elaboración de la “Directiva Bolkestein” desde la “Dirección General de Mercado Interior”, dirigida por el comisario alemán Fritz Bolkestein. Con el propósito de impulsar el sector de servicios en la Unión Europea, se pretende liberalizar y privatizar los servicios públicos amen de aplicar en el conjunto de estados miembros las condiciones salariales y sociales de la mano de obra trabajadora del estado donde radique la sede social de una empresa. Es decir, una empresa alemana con sede social en Polonia y contratando a trabajadores polacos o de cualquier otra nacionalidad, podría establecerse en España bajo las condiciones laborales originarias de Polonia, sin restricciones ni el más mínimo control por parte de la legislación laboral española. La “Directiva Bolkestein” representa, así, el desmantelamiento del “Estado del Bienestar” en Europa, anulando la intervención del poder público en los asuntos económicos y optando por el rebaje de las condiciones sociales de los trabajadores europeos.

¿Cómo contrarrestar las políticas neoliberales en el marco europeo?. Considera Francis Wurtz que la victoria del NO en el referéndum francés sobre la Constitución Europea, constituye una cita histórica y encabeza la rebelión de la Europa social y de izquierdas. El proyecto de Constitución Europea, firmado en Roma el 29 de octubre de 2004 y que consagra el modelo neoliberal de Maastricht, ha obtenido un amplio rechazo social proveniente desde los movimientos sociales hasta los partidos de izquierda, no así desde la CES (Confederación Europea de Sindicatos), demostrando, en cualquier caso, el poder de la movilización y concienciación ciudadana como eje central de una oposición democrática y popular a las directrices de la élite política y económica de la Unión Europea.

Francis Wurtz enlaza el rechazo en Francia a la Constitución Europea con las protestas juveniles contra la introducción por parte del gobierno francés del CPE (Contrato de Primer Empleo). El CPE, contrato dirigido a los jóvenes menores de 26 años, permitía al empresario despedir a un trabajador sin justificación alguna en el transcurso de los dos primeros años de prueba. La UNEF, organización universitaria mayoritaria en Francia, con el apoyo de las organizaciones estudiantiles de Educación Secundaria así como con el posterior apoyo de la central sindical mayoritaria, la CGT francesa, y el de los partidos de izquierdas como el PCF, y valiéndose del arma de la movilización social, acabaron provocando la retirada del CPE. El fracaso del CPE supone, efectivamente, la derrota de esa élite gubernamental y empresarial capitaneada en Francia, en el frente político, por el primer ministro Dominique de Villepin y el presidente Jacques Chirac.

Con ello, Francis Wurtz nos quiere transmitir su confianza en los efectos de la fuerza motriz de la rebelión popular como contrapeso a la política de tierra quemada en lo social impulsada por la patronal europea y sus gobiernos satélites. Desde Francia, cuna de revoluciones y motor de la movilización laboral y social en Europa, se han infringido sendos golpes certeros al neoliberalismo y es por necesidad y sin duda posible, extensible al resto de Europa a fin de propiciar un vuelco en las políticas sociales y económicas. En Europa podemos y debemos aspirar a algo más que recortar gastos y frenar el desempleo. Para ello, es clave la construcción de puentes de diálogo entre los pueblos de Europa y entre los movimientos sociales, sindicatos y partidos de izquierda. Hoy en día, la perspectiva internacionalista y de unidad de la clase obrera es, por lo tanto, más necesaria que nunca.

2.4. Las nuevas formas de organización de las empresas

Durante el año 2001 y dentro de un proyecto denominado TRABIN, “El trabajo invisible en España: una evaluación y valoración del trabajo realmente existente, de su condición, problemas y esperanzas ”, constituido por diez trabajos de investigación y análisis de diferentes realidades laborales, el sociólogo Pablo López Calle llevó a cabo una reconstrucción de los procesos productivos y de organización de la empresa en torno a la factoría de Volkswagen en Landaben (Navarra). Un libro escrito conjuntamente entre Pablo López Calle y Juan José Castillo y titulado “Los obreros del Polo: una cadena de montaje en el territorio” (2001) es el resultado del citado trabajo de campo y es la referencia bibliográfica que confecciona el hilo conductor de nuestra cuarta mesa de debate.

Pablo López Calle es un refutado exegeta del mundo laboral. Es autor de una serie de artículos y trabajos de índole social publicados en diversas revistas especializadas. En 2000 publicó en la revista “Política y Sociedad” el artículo “Fin y progresión del trabajo”. Ya en la revista “Sociología del Trabajo”, publicó en 2003 y de nuevo con el soporte de Juan José Castillo, “Mujeres al final de la cadena: el entorno productivo de VW-Navarra” y en 2004, “Cemento: fórmula química y relación social. La creación de una colonia industrial en Guadalajara”.

El trabajo “Los obreros del Polo: una cadena de montaje en el territorio” pretende rebatir una afirmación equivocada y confusa “que nos bombardea desde hace años en los medios de comunicación y también en las ciencias sociales, de que el trabajo está en vías de desaparición, siendo cada vez menos necesario en la sociedad de la información. Contra estas ideas falsas y dominantes, nuestro programa de investigación ha contribuido a un abordaje que recupera este trabajo perdido de vista por las ciencias sociales y lo reconstruye como problema científico. Se trata de recuperar ese trabajo invisible con herramientas científicas que calen más allá de las brumas que difunden la sociología o la economía de baja divulgación” (11).

El objeto de la investigación es la identificación del trabajo “inducido” en la cadena de montaje del VW-Polo, como cadena de trabajo extendida en el contorno geográfico y social de un territorio. Es decir, los procesos productivos de la planta de Volkswagen en Navarra no sólo afectan a los 5.600 trabajadores de la empresa principal sino a los cerca de 25.000 trabajadores de las fábricas de componentes a resultas de la continua externalización y división del trabajo. El caso de Volkswagen –Navarra es paradigmático y significativo desde el año 1995 cuando surgen diversos problemas a causa de una estructura productiva en red basada en el sistema Just in time, el cual, muestra sus debilidades y deficiencias como la vulnerabilidad de las relaciones laborales y la falta de coordinación y gestión del sistema productivo. El lanzamiento del nuevo modelo del VW-Polo en 2001, pone de manifiesto la dependencia productiva de “el sistema Polo” en el momento de sustituir un modelo por otro, planificar cambios productivos, la introducción de nuevas empresas proveedoras o la determinación de los ritmos de producción, condicionando las formas de gestión de la fuerza de trabajo desde la factoría de Landaben hasta el último eslabón de la cadena productiva de valor. La firma del Convenio Colectivo de la empresa en 2001, establece las condiciones sociales en el conjunto del “sistema Polo”, es decir, en las empresas suministradoras y es por ello que Pablo López Calle nos habla tanto de un problema social como sociológico puesto que el entramado productivo de la empresa acaba llegando a prácticamente la totalidad del tejido económico de Navarra y a la propia estabilidad social de la región. La fragmentación de los procesos productivos en diferentes centros de trabajo ha resultado ser en cierto aspecto profundamente extrema y antisocial. En ocasiones, se cambia el nombre de las empresas y en algunas otras, los propietarios, los trabajadores, el trabajo realizado y los productos suministrados a la “empresa cabeza”, siendo su ubicación geográfica un condicionante fundamental.

En el caso de VW-Navarra, la localización física de las empresas de componentes está en relación directa con el tipo de producto suministrado así como con las condiciones sociales establecidas en cada proveedora. Con ello, tenemos que aquellas compañías situadas en el polígono de proveedores la empresa, Arazuri- Orcoyen, o que están situadas en algún otro de los polígonos de la cuenca de Pamplona, constituyen una primera línea de proveedoras frente a las localizaciones lejanas, aún en los márgenes de Navarra (Tudela, Tafalla o Sangüesa) o incluso fuera de la región, donde están ubicadas las proveedoras de componentes de bajo valor añadido y con menos capacidad de negociación laboral y condiciones sociales más precarias.

La especialización ligada a los procesos de externalización y subcontratación adquiere una dinámica de curiosa complejidad. El caso de “Logística Navarra”, empresa que gestiona el almacén de Volkswagen, dentro de sus propias instalaciones, evidencia una relación de estrecha dependencia cuando “La logística programa la producción: que lleguen las piezas tal y como se necesitan y se vayan montando. El quién lo monta no es realmente tan importante. Puede ser uno mismo o un tercero. Se entiende que en cada momento será quien lo haga mejor, en calidad y costos” (12). Evidentemente, y ello acontece en VW-Navarra o en Seat, una red productiva tan flexible hace que cualquier tipo de incidencia social, como una situación de conflictividad laboral y de paro en alguna de las proveedoras, interfiera notoriamente en la productividad de la empresa constructora hasta el extremo de llegar a paralizar la cadena de montaje casi al unísono.

Por último y como consecuencia de una globalización desbocada, la actual situación en VW-Navarra obedece a una lógica neoliberal en el sector del automóvil de fomento de una fuerte competitividad entre centros productivos del mismo grupo empresarial al cobijo del permanente chantaje de la deslocalización, siendo consecuencia de ello, la tendencia a la precariedad de las condiciones laborales y sociales de los trabajadores. Sin duda, la necesidad de un cambio en el modelo productivo es cada vez más destacable, un cambio basado en la concreción de inversiones estratégicas de futuro que propicien la estabilidad y calidad de los puestos de trabajo.

2.5. Bolkestein, Reforma Laboral, Reforma de la Seguridad Social. Nuestro modelo sindical

La presencia de Salce Elvira, miembro de la Ejecutiva Confederal de CC.OO, Agustín Moreno y Alberto Rubio, miembro de la Secretaría del Mundo del Trabajo del PCE y ex Secretario General de CC.OO de Asturias, dinamizó una quinta mesa constituida desde el compromiso de dotar al conjunto del Partido de una serie de propuestas de carácter político. Como la actualidad manda, la firma de una nueva Reforma Laboral y la negociación de la reforma de Ley de la Seguridad Social, centró las intervenciones de los ponentes y las posteriores palabras de los asistentes a las jornadas.

El análisis sobre la Reforma laboral correspondió principalmente a la compañera Salce Elvira, quien mostró claramente sus reticencias respecto a la utilidad de una reforma que viene a ratificar el esquema elaborado en 1997 con la extensión del “Contrato de Fomento de la Contratación Indefinida”. Como comentábamos en el apartado 2.2, la aplicación del nuevo modelo de contratación en 1997 y el consiguiente abaratamiento del despido no sólo no redujo los índices de trabajo temporal sino que tal índice se ha incrementado levemente en el transcurso de estos últimos años hasta llegar al 34% actual. Con lo cual, es factible pensar que la nueva reforma del mercado laboral en España no deja de ser un “brindis al sol” y un acuerdo insuficiente y mínimo si se trata de reducir la temporalidad existente en España. La evaluación de Salce Elvira y del Sector Crítico de CC.OO de la nueva Reforma Laboral ha sido expuesta en un breve comunicado, el cual se repartió entre los delegados de las jornadas, y posteriormente, en un amplio informe más detallado.

La tesis principal es la siguiente: el acuerdo de reforma del mercado de trabajo no es válido puesto que no reducirá la temporalidad, abarata el despido, trasvasa más dinero a los empresarios y sigue sin modificar las causas de la precariedad. Como señala el Sector Crítico de CC.OO en su primer comunicado, la reforma “....no cambia el modelo laboral y productivo al seguir apostando por un mercado laboral desprotegido y unos empresarios subvencionados, una alta precariedad, bajos costes laborales y salariales, elevados incumplimientos patronales de la legislación y débil capacidad de intervención sindical. En definitiva, se abunda en un modelo productivo de bajos vuelos, poco competitivo y muy vulnerable como indica el brutal déficit comercial ” (13).

Veamos, en primer lugar y siguiendo el análisis de Salce Elvira y del Sector Crítico de CC.OO, la reforma no reducirá la temporalidad por caer en los mismos errores del pasado, abaratando de nuevo el despido con una indemnización de 33 días por año trabajado con un límite de 14 mensualidades. Al mismo tiempo, “trasvasa enormes recursos económicos a la patronal” mediante el incremento de las bonificaciones empresariales por la conversión de empleo temporal en fijo y la reducción de las cotizaciones empresariales al desempleo en un 0´5% y en un 0´2% al FOGASA (Fondo de Garantías Salariales). Asimismo, se aumentan las prestaciones del FOGASA en indemnizaciones por despido, desaparece el contrato de inserción y apenas se modifica la ley respecto a la cesión de trabajadores. En cuanto al límite de encadenamiento de contratos temporales en sí es débil e inofensiva y no concreta la retroactividad de la medida al no aplicarse automáticamente a los 5 millones de contratos temporales actuales. En este sentido, la previsión del gobierno central del PSOE de que entre un millón y millón y medio de contratos de trabajo temporales se convertirán próximamente en contratos indefinidos es seguramente coyuntural y sumamente propagandística. De las medidas dirigidas a mejorar las condiciones laborales y legales de las empresas contratas y subcontratas, subrayar que éstas se limitan a una mejora de los derechos de información y coordinación de la representación de los trabajadores de la empresa de servicios y la empresa principal o usuaria, pudiendo ser representado el trabajador de la empresa contrata o subcontrata por delegados sindicales de la empresa principal, en el supuesto, claro está, de carecer los primeros de representación legal en su empresa. Por el contrario y como bien recuerda el Sector Crítico de CC.OO en su informe sobre la Reforma Laboral, queda pendiente la eliminación del contrato de obra vinculado a la duración de la contrata, situación paralela a la insuficiente regulación de la subrogación, elementos que acaban disparando y multiplicando, como paradoja, los índices de temporalidad. Por último, la ampliación de la plantilla de inspectores de trabajo apenas alcanza el 23%, porcentaje aún pobre para hacer frente a la gran carga de trabajo de inspección y control.

En resumidas cuentas, las conclusiones de Salce Elvira y del Sector Crítico de CC.OO no son precisamente favorables a la reforma. Las consideraciones finales, confirmadas en el informe del Sector Crítico de CC.OO sobre la reforma, transmiten sin ambages ni tapujos que el recién firmado “Acuerdo para la mejora del crecimiento del empleo” no es un buen acuerdo y no lo es por una serie de razones primordiales:

“1. Se firma en un periodo de crecimiento económico, con beneficios empresariales impresionantes, salarios que pierden poder adquisitivo, precariedad y temporal muy superior a la media europea.

2. Se prima el incumplimiento de la Ley: en lugar de sancionar a los que hacen fraude se les bonifica por hacer fijos a unos trabajadores que legalmente lo son y se les paga con el dinero de todos los españoles los costes del despido.

3. ESTAS MEDIDAS QUE SE VUELVEN A REPETIR, no han servido ni van a servir para crear empleo estable. Duplicamos a la media europea en temporalidad (34% frente al 14%).

4. Las ETT´S y los empresarios son los grandes ganadores de este acuerdo” (14).

Respecto a la reforma de la Ley de la Seguridad Social, aún en fase de negociación, las divergencias y las dudas se han instalado en el seno del sindicalismo de clase y especialmente en CC.OO, donde no sólo el Sector Crítico ha mostrado sus reticencias sino diversas federaciones como la del Metal, Transportes, Químicas y Banca. Los recortes a la jubilación parcial han suscitado el amplio rechazo especialmente de la federación del Metal, al percibirse la reforma como un freno al rejuvenecimiento de las plantillas y al contrato de relevo, modelo de contratación muy extendido en el sector durante estos últimos años. Recordemos que según la nueva reforma, se retrasa la edad de la jubilación parcial a los 61 años y se obliga al jubilado parcial trabajar un 25% de la jornada laboral anual en lugar del 15% actual. Por el contrario, se exige que el trabajador con contrato de relevo cotice como mínimo el 65% de la base de cotización del trabajador jubilado y adquiera la condición de indefinido automáticamente a su entrada en la empresa. De esta forma se pretende introducir una serie de medidas correctoras que neutralicen la aplicación algo desequilibrada del sistema de jubilación parcial. Otro elemento derivado de la reforma de las pensiones que presenta cierta desconfianza es el endurecimiento de uno de los requisitos para acceder a una pensión de jubilación completa, en este caso, la ampliación del periodo de carencia, es decir, el mínimo de cotización exigible para generar una pensión.

La intervención de Agustín Moreno, aún siendo breve, dejó su impronta al juzgar la estrategia de las centrales sindicales, con la aceptación de un marco de negociación de perfil bajo y favorable a los intereses de la patronal, como una posición defensiva y de derrota anticipada. Asimiló la actitud de los sindicatos a la Fábula del Elefante, un relato alegórico que dice así:

“El elefante del circo estaba sujeto únicamente por una cadena que aprisionaba sus enormes patas a una pequeña estaca de madera clavada en el suelo. A pesar de la gran envergadura y fuerza del elefante, el animal se mantenía inmóvil y sin una voluntad visible de querer librarse de la cadena que le tenía prisionero. Cierto día, un hijo preguntó a su padre la razón por la que el elefante no quería huir, a lo que el padre le respondió que el elefante estaba amaestrado. ¿ Y si está amaestrado por qué lo encadenan?, volvió a preguntar el hijo. El padre respondió: el elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca muy parecida desde que era muy, muy pequeño y siendo tan pequeño intentó sin éxito soltarse de la estaca empujando y haciendo fuerza.... hasta que un día el animal aceptó su derrota y se resignó a su destino. Moraleja: el elefante había interiorizado su derrota”.

Para Agustín Moreno, no resulta complicado relacionar la actitud del elefante con la de las organizaciones sindicales en el transcurso de la negociación de la nueva Reforma Laboral. Ahora bien, al margen de fábulas, Agustín Moreno defendió la participación sindical de los comunistas en el seno de CC.OO al tratarse del sindicato con una mayor “masa crítica de trabajadores”. Así, Agustín Moreno alentó y animó a los presentes y a todos los comunistas a presentarse en las candidaturas de CC.OO de cara a las Elecciones Sindicales, con la finalidad de propiciar el ansiado “giro sindical hacia la izquierda” del sindicato. Es, por lo tanto, la participación de los comunistas en CC.OO una de las apuestas estratégicas y organizativas que desde la Secretaría del Mundo del Trabajo se reconoce como fundamental y recomendable al conjunto de la militancia del Partido.

Los apuntes de Alberto Rubio sobre la “Directiva Bolkestein” confirmaron la posición de rechazo del PCE y de su Secretaría del Mundo del Trabajo a las directrices de la “Liberalización de Servicios del Mercado Interior de la Unión Europea”, posición que ya hiciera público el Comité Ejecutivo del PCE en una resolución publicada el pasado 18 de marzo, en la que se denunciaba el “....vergonzante pacto del PSE y del PPE al que no ha sido ajeno ni el gobierno español ni el PSOE que ha echado en saco roto la aprobación de la proposición de ley contra la directiva por el Parlamento español a propuesta de Izquierda Unida” (15). La resolución concluía con la necesidad de abrir una campaña de información y sensibilización social acompañada de un proceso de movilización y presión de los trabajadores y del conjunto de la sociedad con el objetivo de retirar de forma definitiva tan infausta directiva.

2.6. Propuestas organizativas del PCE

La sexta y última mesa de debate respondía a la necesidad de transmitir las propuestas organizativas del PCE en materia laboral al conjunto de la militancia. Isabel Salud en calidad de responsable de la Secretaría de Mundo del Trabajo recordó a los asistentes los compromisos adquiridos en el XVII Congreso del PCE. Compromisos que anhelan y persiguen la recuperación de la centralidad de las tareas del mundo laboral y del movimiento obrero como cita ineludible para la totalidad de la militancia del Partido, sin limitaciones y abriendo el abanico de la participación más allá del universo creado entorno al sindicalismo y sus especialistas. Propósito que no elude, por otra parte, nuestra participación diaria y activa en el sindicalismo de clase de CC.OO como referente y modelo sindical del Partido. En las Elecciones Sindicales es conocida nuestra consigna: “cada comunista un candidato y una candidata de CC.OO”. Y dentro del sindicato, como no, impulso y promoción del Sector Crítico de CC.OO, nuestra sensibilidad sindical en el interno de CC.OO.

Asimismo, el trabajo político y sindical en CC.OO es extensible a otras organizaciones hermanas, tales como la FIM en España o la ACIM en Cataluña. El desarrollo de una tarea de análisis teórico y reflexivo sobre las nuevas formas de explotación, las deslocalizaciones en un mundo globalizado y las alternativas y propuestas en política industrial, puede y debe ser el comienzo de una discusión conjunta, continuada y descentralizada con los compañeros.

El Partido ha de emitir su propia visión y opinión de cualquier problemática laboral o conflicto social, con plena independencia y autonomía, fruto de un debate abierto entre la militancia y propiciando, de igual manera, el trabajo conjunto entre las Secretarías del Mundo del Trabajo del Partido y de las juventudes, de la UJCE y de las JC de Cataluña. Como bien señala, el documento de la Conferencia Nacional del Mundo del Trabajo del PSUC viu: “no hay proyecto sindical sin proyecto político”.

La celebración de la 1º Conferencia del Mundo del Trabajo del PCE se erige como uno de los grandes objetivos a realizar en un periodo de tiempo no muy lejano. Sin duda, el gran éxito conseguido, tanto en asistencia como en contenido, de las jornadas celebradas los días 6 y 7 de mayo, y la celebración de la Conferencia Nacional del Mundo del Trabajo del PSUC viu, nos hace ser optimistas de cara al futuro. Es el reto que nos hemos marcado: tensionar a la militancia del partido en la centralidad de las tareas del movimiento obrero y reactivar nuestro proyecto sindical en paralelo a nuestro proyecto político.

PEDRO LUNA ANTÚNEZ
Mayo de 2006


NOTAS:

(1) Informe al XVII Congreso del PCE, página 19. Junio de 2005.

(2) Conclusiones del Plenario de la Secretaría del Mundo del Trabajo del PCE. 5 de noviembre de 2005.

(3) Documentos aprobados de la Conferencia Nacional del Mundo del Trabajo del PSUC viu, página 3. 26 de noviembre de 2005.

(4) Idem.

(5) Ibidem, páginas 3-4.

(6) Carta de Isabel Salud a la Secretaría del Mundo del Trabajo del PSUC viu. Noviembre de 2005.

(7) Daniel Lacalle: La Clase Obrera en España. Continuidades, transformaciones, cambios, página 157. Ed. El Viejo Topo, 2006.

(8) Ibidem, página 156.

(9) Ibidem, página 192.

(10) Acuerdo para la Mejora del Crecimiento y del Empleo, página 8. Mayo de 2006.

(11) Pablo López Calle: Ponencia. Los Obreros del Polo. El entorno productivo de VW-Navarra:
una cadena de montaje en el territorio, página 1. 2001.

(12) Ibidem, página 12.

(13) CrítiCC.OO.s: Una Reforma Laboral que no reducirá la precariedad y que abarata el despido.
Mayo de 2006.

(14) CrítiCC.OO.s: Especial Mercado de Trabajo, página 7. Mayo de 2006.

(15) Comité Ejecutivo del PCE. 18 de marzo de 2006.


 
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