COMUNICADO DEL AREA FEDERAL
DE MIGRACIONES DE IU SOBRE LOS SUCESOS DE MELILLA Y LAS MUERTES EN AGUAS
AFRICANAS Y CANARIAS
(4 de Julio 2006)
Los sucesos ocurridos
la madrugada del 3 de Julio, en la valla fronteriza de Melilla, ponen
de nuevo sobre la mesa la hipocresía y la inmoralidad del gobierno
de Rodríguez Zapatero y de la UE: mientras, por una parte, proclaman
el respeto de los Derechos Humanos, por otra, delegan el control de
sus fronteras en un Estado como Marruecos, que no duda en acosar y asesinar
a inmigrantes indefensos para cumplir su papel sicario, generosamente
remunerado.
Tres muertos y al menos
una decena de heridos es, de nuevo, el “exitoso” saldo de la “inestimable”
colaboración del Reino de Marruecos en la represión de la inmigración
clandestina, cuando en el Estado español aún no se ha abierto una
investigación independiente, ni depurado responsabilidades por los
muertos, heridos y deportados, para su abandono en el desierto, que
lo fueron a finales de 2005 en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla.
El trato cruel e inhumano
que se da a la inmigración procedente del Africa subsahariana, siendo
ésta una gota de agua en el océano de la inmigración clandestina,
no tiene parangón con el aplicado a cualquier otro de los colectivos
que entran por miles a través de las fronteras terrestres y por los
aeropuertos, lo que abunda en la sospecha de que intereses económicos
y un racismo latente priman sobre el más básico de los Derechos Humanos:
el derecho a la vida y a la integridad, y el derecho a emigrar para
intentar sobrevivir.
Esta evidencia se manifiesta
en la incentivación a Marruecos y otros países de la zona para que
“sellen” sus fronteras a cualquier precio. El empleo del ejército
y la gendarmería en la caza del inmigrante, por parte de Marruecos,
con fuego real cuando resulta preciso, es sobradamente conocido por
el gobierno español y la UE, cuya principal preocupación es la firma
indiscriminada de “acuerdos de readmisión” con el resto de países,
en los que la garantía de respeto a los Derechos Humanos, o no existe
o se reduce a una mención retórica. También lo pone de manifiesto
el reforzamiento de estas fronteras con instrumentos tan enormemente
dañinos como la Sirga tridimensional, que hará casi imposible salvar
la vida a quienes caigan en ella en sus intentos.
Estos hechos luctuosos,
junto al aumento exponencial del número de muertos y desaparecidos
en las costas africanas y canarias, que ayer también fueron noticia,
exigen con urgencia un cambio radical en las políticas migratorias
del Estado español y la UE, responsables principales, sin paliativos,
de esta enorme tragedia.
Madrid, 4 de Julio 2006 |