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Agrupación Seat del
PSUC viu.
Septiembre de 2006.
El gobierno de la Generalitat
de Catalunya acaba de poner a prueba nuestra capacidad de sorpresa y
nuestra propia paciencia. En una decisión que podríamos definir como
ignominiosa y carente de una mínima sensibilidad social y de
izquierdas, el Consell Executiu de la Generalitat ha otorgado la Creu
de Sant Jordi a Andreas Schleef, presidente saliente de Seat en “reconocimiento
a su labor e influencia en el desarrollo reciente de Seat”. Convendría
que este gobierno que dice ser de izquierdas explicase en que ha consistido
la “gran labor” desarrollada por Andreas Schleef al frente de Seat.
Su currículo no es precisamente admirable desde una óptica social
y de progreso: segregación del Centro Técnico, despido colectivo
de 219 trabajadores/as de Gearbox del Prat en agosto de 2005, ERE en
las plantas de Martorell y Zona Franca en diciembre de 2005 que afecta
a 660 trabajadores/as en un contexto de ofensiva de la dirección contra
los derechos laborales y sociales de los trabajadores/as de Seat, y
por otro lado, persecución política y discriminación de género
en el criterio de selección de las listas del ERE, así como el posterior
incumplimiento de sentencias judiciales al negarse la dirección de
Seat a readmitir a los trabajadores/as con despido nulo. Como tampoco
podemos olvidar el escándalo de corrupción en el que se vio envuelta
recientemente la dirección de Seat en el caso del cobro de sobornos
a empresas proveedoras de componentes a cambio de la adjudicación de
contratos.
El despropósito es
descomunal y adquiere ribetes de esperpento nacional cuando resulta
que la Creu de Sant Jordi se otorga a aquellas personalidades o entidades
“destacados por los servicios prestados a Catalunya en la defensa
de su identidad y de restauración de su personalidad o en general en
el ámbito cívico y cultural”. Sin duda, otros premiados de la Creu
de Sant Jordi han atesorado tal potencial humano y simbólico mereciendo
el reconocimiento de su pueblo, por ejemplo; Neus Català, superviviente
del campo de concentración nazi de Ravensbrück, Maria Salvo, luchadora
antifranquista o nuestro querido camarada Gregorio López Raimundo,
quien en 2005 recibió la Medalla de Oro de la Generalitat. Pues bien,
el gobierno de Catalunya equipara a Andreas Schleef con tales personalidades
tan ejemplares y dignas. En consecuencia, desde el PSUC viu de Seat
dirigimos una nueva pregunta al gobierno de la Generalitat: ¿Cuál
es el servicio de Andreas Schleef a Catalunya y donde radica su defensa
de la identidad del país?.
La actitud de la Generalitat
recuerda la decisión tomada por otro gobierno socialista, el de la
Junta de Andalucía, que en febrero de este año tuvo el “detalle”
de hacer hija predilecta de Andalucía a la Duquesa de Alba, provocando,
con ello, la protesta generalizada del campo andaluz. De esta forma,
el gobierno socialista de Andalucía y el gobierno catalán con mayoría
del PSC en coalición con ICV-EUiA, ejemplifican la servidumbre del
poder político a los intereses del gran capital y dan la espalda a
los trabajadores/as y al pueblo que dicen representar. En definitiva,
desde la agrupación Seat del PSUC viu rechazamos la decisión del Consell
Executiu de la Generalitat de otorgar la Creu de Sant Jordi a
Andreas Schleef y animamos a los trabajadores/as de Seat a expresar
su protesta y oposición.
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