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Señora Embajadora de la República de Polonia en Madrid. Yo, Higinio Polo, por la presente, expreso mi más enérgica protesta ante las medidas que la cancillería de la República de Polonia pretende tomar contra los voluntarios polacos de las Brigadas Internacionales. En lo económico, querer suprimir las pensiones a ancianos de noventa años, edad media de los escasísimos supervivientes, es una decisión indigna y mezquina que recuerda las represalias de los regímenes totalitarios.
Por lo que se refiere a la memoria histórica, quiero recordar que los interbrigadistas polacos acudieron a España a defender la libertad y la democracia, amenazadas en España por el golpe militar y en toda Europa por el fascismo internacional que apoyaba a los sublevados. Querer borrar de la memoria histórica de Polonia la presencia de los voluntarios internacionales de la Brigada Dombrowsky es querer eliminar parte del pasado democrático de Polonia y del patrimonio histórico común hispano-polaco. Pero es también un empeño inútil, porque la memoria histórica es resistente. En España, la memoria de los brigadistas polacos, como la de todos los internacionales, resistió cuarenta años para retornar con más fuerza con la reconquistada democracia. La sociedad española actual ha expresado en numerosas ocasiones su gratitud y reconocimiento a las Brigadas Internacionales, empezando por la concesión de la nacionalidad española por el Congreso de los Diputados en 1995. Todo gobierno democrático debería contribuir a esta labor, manteniendo la memoria histórica de quienes dejaron su tierra y familia para defender la libertad. En este sentido, apelo al gobierno de Polonia para que reconsidere las medidas pretendidas contra los voluntarios polacos de las Brigadas Internacionales. Atentamente, |