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Una nova cacera de bruixes ha començat a Polònia. Els sobres que el Govern ultraconservador dels germans Kaczinsky ha d'enviar a professors d'universitat, docents, periodistes, magistrats i altres professionals estan arribant als seus destinataris. L'abjecta i delirant operació, que consisteix en un formulari inquisidor que els acusats -assenyalats amb el dit, com en l'Edat Mitjana- reben a casa, afecta a més de 700.000 persones. Es tracta d'una llei que està en vigor des del passat 15 d'abril i se suma a la persecució que ja pateixen els venerables Brigadistes Internacionals polonesos, que van lluitar per la llibertat i contra el feixisme, oferint les seves joves vides a un país amb el qual es van solidaritzar: la República espanyola. Els reaccionari i cavernícola govern polonès també els vol castigar, treient-los les pensions. NO PASSARAN!!
Polacos afectados por la ley sobre el pasado comunista reciben su formularioLE MONDE, 04.04.07 VARSOVIA Los sobres han salido. De acuerdo con la decisión de la rectora de la universidad de Varsovia (UW), Katarzyna Chalasinska-Macukow, han sido enviados por el correo, el lunes por la tarde, 2 de abril, a los 2 500 profesores e investigadores del establecimiento. Contienen el formulario de dos páginas que sacude hoy los medios intelectuales en Polonia: la declaración de colaboración, o no, con la policía política comunista que los catedráticos de universidad, pero también los periodistas, los directores de escuela, los electos locales, abogados, magistrados, diputados, ministros y altos funcionarios, deben cumplir desde que una ley sobre el pasado comunista, elaborada por la derecha conservadora, entró en vigor el 15 de marzo. En el ayuntamiento de Varsovia, la alcaldesa, Hanna Gronkiewicz-Waltz , miembro del partido Plataforma Cívica (derecha liberal), así como sus adjuntos, también esperan recibir el famoso formulario. Tienen algunos días por delante para rellenarlo, y luego devolvérselo al expedidor, el prefecto de Mazovie. En los locales de Gazeta Wyborcza , el diario de centro izquierda fundado y dirigido por una figura relevante de la disidencia al régimen comunista, Adam Michnik, las caras están crispadas. El periódico se opone a esta controvertida caza de brujas. "Todavía no recibimos las declaraciones. El consejo de administración de nuestro editor, Ágora, todavía no tomó la decisión sobre este tema", explica Piotr Pacewicz, redactor jefe adjunto. Antiguo miembro de la oposición democrática, un "irreprochable", pretende no cumplir su declaración, en protesta a un procedimiento que juzga absurdo y autoritario. En casa del competidor conservador, el diario Rzeczpospolita, las declaraciones son amontonadas, desde el 29 de marzo, en la oficina del redactor jefe, Pawel Lisicki. "Los formularios esperan a los periodistas. Pueden retirarlos. Los que no lo hagan los recibirán por correo", brama. "Deben ser devueltos a mi oficina de aquí al 15 de mayo. Pero no los leeré." ¿Y si periodistas se niegan a someterse? Sr. Lisicki, cuyo periódico es ampliamente favorable a la ley, reconoce que "la cuestión queda abierta". Indica que tratará de "convencerlos de respetar la ley". Puesto que golpea sectores enteros de la sociedad polaca ___de la élite política local a los creadores de opinión de la capital___, toda la Polonia se prepara para someterse a la ley. O sortearla sin infringirla jamás. Porque preocupa mucho a buen número de polacos: ¿cómo evitar lo que prevé la ley para los que se nieguen a devolver el documento o los que hagan una declaración falsa? Para ellos, la sanción será inmediata y sin apelación: despido inmediato seguido por una prohibición de desempeñar su función durante diez años. Una medida represiva que exacerba las pasiones en todo el país. En la práctica, la ley impone dos fechas topes. La primera está fijada sobre el 15 de abril, último plazo para que los empresarios informen a sus colaboradores del procedimiento que hay que seguir y les distribuyan la declaración. Desde la recepción del formulario, los empleados tienen un mes para devolvérselo al empresario, el cual debe enviarle "cuanto antes" al Instituto de la memoria nacional (IPN), el cual guarda los archivos de la seguridad comunista y debe comprobar las declaraciones. Este plazo podría permitir a los empresarios refractarios esperar impunemente el veredicto del Tribunal constitucional, recientemente instado a juzgar de la constitucionalidad de la ley. La sentencia debería producirse en mayo, tal vez a principios de junio. Pero la hora se acerca. ¿Los resultados? Ciertos empresarios utilizan a su gabinete de abogados para estudiar los fallos de la ley. "Utilizaremos todos los procedimientos para ganar tiempo, esperando la decisión del Tribunal constitucional", confía Piotr Pacewicz a Gazeta Wyborcza. Sin embargo, voces emergen, aquí y allí, para llamar a someterse a la ley. La última semana, 41 catedráticos de universidad de Varsovia firmaron una carta abierta que condenaba las críticas formuladas por el senado de la universidad; una cincuentena de catedráticos de universidad se reunió en Cracovia el martes 3 de abril. Hasta 700.000 Polacos, de más de 35 años, están afectados por esta ley. Uno de los aspectos más controvertidos ___la sanción impuesta___ abre una cuestión de fondo: ¿diecisiete años después de la caída del comunismo, no es demasiado tarde para castigar a los que colaboraron con antiguo régimen? La posibilidad de fracaso no se tiene que excluir. Incluso antes de que los formularios hayan llegado a todos sus destinatarios, las primeras denuncias públicas se han efectuado. El domingo por la tarde, 1 º de abril, el semanario Wprost publicó en su web de Internet los nombres de profesores a los que acusa de haber colaborado con la policía política. Entre ellos, Andrzej Ceynowa , el díscolo rector de la universidad de Gdansk y uno de los opositores a la ley. Célia Chauffour Artículo aparecido en la edición del 05.04.07 del diario Le Monde. |