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A favor de la democracia en los medios, por el derecho legítimo del gobierno venezolano a disponer del espacio radioeléctrico 1 de junio de 2007 Las adhesiones deben de enviarse con Nombre y DNI, a la siguiente dirección de correo:
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A mediados de los años setenta, los países no alineados reclamaron un Nuevo Orden Mundial económico e informativo. Esa decisión provocó la retirada de Estados Unidos de la UNESCO. Durante muchas décadas, apenas cinco grandes monopolios retuvieron el control de los flujos informativos. Es apenas ahora cuando la exigencia de entender la información como un derecho humano y de democratizar el acceso a los medios se está convirtiendo en una exigencia para construir sistemas realmente acordes con la democracia. La existencia de medios como TeleSur o Al Jazeera, la proliferación de radios y televisiones comunitarias, la extensión de las redes informáticas, la expansión del software libre o los esfuerzos de los Estados por recuperar el espacio radioeléctrico, forman parte de este esfuerzo democratizador. Por esto, respetamos la decisión de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (CONATEL), de no renovar la licencia al canal privado Radio Caracas TV (RCTV), tomada en total armonía con las leyes nacionales venezolanas y las normas internacionales. Los 53 años de uso de esa frecuencia, lejos de ser un argumento para su renovación, es una invitación a un uso alternativo. De cualquier forma, la capacidad de RCTV de mantener sus emisiones sigue abierta a través del cable y el satélite. Igualmente, observamos cómo los ataques que está recibiendo esta decisión están relacionados con los intentos de “derrotar democráticamente el proyecto del socialismo del siglo XXI”, tal y como lo enunció la fundación FAES y repiten otros centros ideológicos de la derecha europea y americana. La labor realizada por RCTV durante el golpe de Estado de abril de 2002 en Venezuela, dando cobertura a los golpistas y silenciando tanto la respuesta popular como la masacre que se estaba realizando en las calles, explica igualmente el apoyo de la derecha internacional como la justicia que implica no renovar dicha concesión tomada por el Gobierno venezolano. La democratización de los medios es una asignatura pendiente de nuestras democracias. La información que se presenta en el exterior de Venezuela y del Presidente Chávez es una señal clara de la manipulación informativa que afecta a todos nuestros países. Defendemos firmemente la libertad de expresión, y no la confundimos con la libertad de las empresas mediáticas y los conglomerados políticos y económicos con los cuales están aliados. Por todo ello, y al tiempo que reiteramos el derecho legítimo del gobierno venezolano de disponer del espacio radioeléctrico que pertenece a toda la ciudadanía, reclamamos la apertura de un debate urgente sobre los medios de comunicación que ponga fin a la extrema manipulación que ahora mismo contemplamos y que pretende ensañarse con una decisión legítima tomada por el gobierno democrático de Venezuela. |