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Las trampas del imperio PDF Imprimir Trametre a un amic
dijous, 18 setembre de 2008

Eduardo Luque Guerrero

Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos……

Las trampas del Imperio


Fue también un 11 de septiembre. Fecha por fecha. Hace 35 años era depuesto un presidente democrático y socialista en Chile. Los incidentes actuales: el asesinato de campesinos desarmados en Pando, los atentados terroristas contra los gaseoductos en el Oriente boliviano, recuerdan las acciones de desestabilización de las fuerzas de la reacción en el Chile de Allende.

Hoy cuando por fin se abren los documentos clasificados del Archivo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, se comprueba, sin lugar a dudas, la responsabilidad directa del gobierno norteamericano en el golpe de estado de Pinochet. Hoy las oscuras fuerzas del Imperialismo toman como objetivo la desestabilización política del gobierno boliviano.

El muro cayó.  La lucha enconada entre las superpotencias en una larga guerra fría se extinguió. El Unilateralismo político sustituyó a la política de bloques. Se impone una nueva visión de las estructuras políticas. Dictaduras feroces impuestas para controlar la progresión de la “amenaza comunista”, devienen poco útiles. Es la hora de la imposición de regímenes de “democracia formal”. Las democracias se extienden por todo el continente latinoamericano bajo la concepción lampedusiana de  “cambiarlo todo para que nada cambie”. Se pretendía que los regímenes nacidos de las urnas no fueran  sino más de lo mismo. Las formas y métodos de acumulación debían preservarse. Las riquezas nacionales habrían de ser, como siempre desde la época de la colonia, malvendidas a las corporaciones internacionales. El nuevo orden global debía mantener y profundizar las formas de explotación. Pero nadie contaba con la fuerza de la movilización popular. Uno a uno, los diferentes movimientos populares por vía democrática y pacífica,  consiguen márgenes más amplios de acción política. Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay tomando en muchos casos como referencia a Cuba, han iniciado la senda de devolver la soberanía a sus pueblos.

Las fuerzas de la reacción y el Imperio se aprestan a derrocar a presidentes elegidos por voluntad popular. Bolivia, Venezuela, Cuba hoy en palabras de Tariq Alí forman un nuevo “eje de la esperanza”, por ello el Imperio necesita desesperadamente “limpiar” su patio trasero. El Imperio sólo cree en la democracia mientras preserva sus intereses económicos o estratégicos.

Es indiferente que el presidente Boliviano haya sido escogido en el último Referéndum por más del 64% de los votos incluso en zonas controladas por la  oposición. La situación en Venezuela, con la detención de generales en retiro que preparaban un golpe, los rumores cada vez más intensos de magnicidio, la denuncia de un golpe de estado en Paraguay tras la toma de posesión de la presidencia  de Lugo. Las amenazas desde Colombia al presidente Correa de Ecuador, al oponerse a la permanencia de bases militares estadounidenses en su país. Se configura hoy un nuevo polo de tensión estratégica para el Imperio y sus adláteres.

Bolivia representa  en este momento una síntesis compleja de estos procesos políticos a los que venimos aludiendo. Desde la toma de posesión del presidente Evo Morales en 2005, la oposición no ha cejado en una campaña de descrédito con una base xenófoba contra todo lo que él y su movimiento -el MAS- representa. Como dijo el residente Evo en el discurso de toma de posesión, “en 1854 lo indígenas no fueron invitados a la fundación de Bolivia”. Quisieran aún, los criollos y ladinos de la reacción, que los indígenas no tuvieran derecho a caminar por las aceras de la Paz, como sucedía hace 40 o 50 años. Temen la cifra de más de 1.5000 000 de alfabetizados gracias al proyecto “Yo si puedo” promovido por Cuba y Venezuela, que en una segunda fase alfabetizará en lenguas indígenas. Hace dos siglos aún se amputaban las manos o se arrancaban los ojos a los indígenas que aprendieran a leer o escribir. No quieren que una parte de los impuestos sobre los Hidrocarburos se dedique a financiar una pensión para los ancianos. No pueden estar de acuerdo en la nacionalización de los recursos energéticos promovidos por el gobierno de Evo. No pueden entender cómo se puede desprivatizar el agua en las regiones de Cochabamba y la Paz. No quieren en definitiva una nueva constitución que aborde la eliminación del latifundio y promueva la repartición de la tierra. No pueden admitir que los de siempre pierdan un ápice de su poder. Así quién encabeza la oposición son los grupos de mayor poder económico del país. Los que mantienen a la población indígena en formas jurídicas de semi-esclavitud son los que dirigen la movilización en uno de los países más empobrecidos del continente. Su grupo de choque; las camisas pardas bolivianas son la “Unión Juvenil Cruceñista”. Sus acciones en los últimos días: toma y asalto del Instituto Nacional de la Reforma Agraria, de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones y de algunos medios de comunicación no controlados por la oposición. La situación se agudiza con el asesinato de más de una dos docenas de campesinos desarmados. No fue como han anunciado los medios un enfrentamiento civil. Es una emboscada organizada por militantes armados con armas automáticas de extrema derecha con participación de funcionarios de las prefecturas provinciales contra campesinos inermes. La voladura del gaseoducto de Oriente que transporte 3 millones de metros cúbicos de gas al día hacia Brasil y Argentina, ha ocasionado pérdidas por valor de 100 millones de dólares; es una acción militar llevada a cabo por profesionales del terror. En esta ocasión el ministro de defensa de Bolivia ha acusado a sicarios peruanos y brasileños de los atentados.

La expulsión del embajador norteamericano y con él 60 agentes de la inteligencia norteamericana amparados en la DEA (agencia contra el narcotraáfico) en la Paz señala claramente cuáles son los orígenes de la crisis. El señor Goldberg es un elemento clave de la actual situación. Especialista en fragmentar países como demostró en los Balcanes, induciendo la guerra contra Serbia, y la secesión de Kosovo; su traslado a Bolivia, promovió las ideas separatistas de algunas prefecturas del país Andino. Desde la toma de posesión del presidente boliviano las relaciones con el embajador han sido tensas. En numerosas ocasiones ha sido acusado de promover la sedición contra el gobierno de la Paz. Ha sido el gran instigador de una situación que persigue cuatro grandes objetivos: 1) El control de los recursos energéticos.2) Dominio sobre los recursos hídricos; el interés de la empresa Cola-cola por poseer la capa freática y privatizar el agua, se vio truncada con la ascensión al poder de Evo Morales.3) Control sobre los recursos biológicos y medioambientales del país. 4) Control geoestratégico de una zona continental que sirva como bastión de agresión hacia otros países. Para ello el Imperio lanza en palabras del presidente Chávez una “ofensiva estadounidense continental" definida bajo dos  líneas de acción. La primera se asienta en la desestabilización interna con la intención de promover una “asonada militar” imponiendo la “paz social” o una guerra civil. La segunda opción aún más compleja, es la utilización de la IV flota encabezada por el novísimo portaviones “Georges H.W. Bush” que estará operativo en los próximos tres meses y contará con 11 buques de apoyo. Desde la crisis de los misiles con Cuba no se había creado una IV flota cuya zona de patrullaje incluyera las costas del Atlántico sur y el Caribe. La posición de la mayoría de los paises latinoamericanos ha sido clara. El apoyo al presidente Evo ha sido mayoritaria, no sólo con la solidaridad de Venezuela y la expullsión recíproca de embajadores o el apoyo incondicional a Evo por parte del presindente de Brasil, Argentina o Chile; incluso Manuel Zelaya, presidente de Honduras han denegado la acreditación al nuevo embajador norteamericano en solidaridad con Bolivia. La crisis boliviana ha superado el Altinoplano y tiene vías de convertirse, en un nuevo foco de tensión internacional

La propuesta de Brasil, Argentina, Venezuela y otros países del Mercosur de crear un Consejo Sudamericano de Defensa, dejando de lado a la existente Junta interamericana de defensa controlada por la OEA y los EEUU, ha ayudado a precipitar la decisión norteamericana.

El presidente Evo Morales ha tomado y debe tomar decisiones valientes: se sustenta en la soberanía del Estado y en la dignidad de su pueblo así como en la solidaridad internacional. Bolivia necesita hoy más que nunca de toda nuestra solidaridad. Hoy todos somos Evo.

 

 
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