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Por Eduardo Luque ¿Qué resultado espera de la evolución de la Conferencia del Pce? Más que esperar, desear. El partido ha de salir con una posición unánime entorno a la concepción que él tiene sobre IU. Un documento que ha de ser consensuando, con fuerte respaldo, donde se destaca que IU es un movimiento político y social articulado en torno a un programa elaborado colectiva y permanentemente. Una organización muy democrática, insertada en un proceso constituyente hacia la III república. Renovada en sus direcciones.
¿Cómo se explica que la mayoría de los dirigentes ahora enfrentados en IU, procedan de una misma matriz comunista, incluso en muchos casos de las propias filas del PCE?
Muchas de las propuestas “italianizantes” que conducían hacia la subalternidad respecto al PSOE, han sido hechas por dirigentes del partido. El partido le dió todo a IU pero también le transmitió sus propios problemas, uno de ellos es el tema de la política de alianzas. No se puede formular como “todos contra la derecha”, esta concepción simplista no ha sido aclarada en el partido. ¿A que llamamos derecha, al PP únicamente? ¿Donde quedan las propuestas diferentes, los valores, etc? Todos sabemos las actitudes de la derecha, pero quién inicia la política de las privatizaciones es el PSOE. Es un debate aún no resuelto. La política de alianzas por otro lado es intrínseca al PCE, su historia ha estado unida siempre a la formación de plataformas unitarias políticas o sindicales donde ir a trabajar como levadura.
¿Cómo es posible que se produzcan estos enfrentamientos dentro del partido? ¿Es un problema de democracia interna?
Viene de la época de la transición. El partido apoya y vive con intensidad la idea de la ruptura democrática. Asienta su armazón teórico en el “Manifiesto programa”. Se avanza allá la idea de crear IU. La transición se presenta con planteamientos no previstos por la dirección del partido. El pacto de la transición coge al partido poco preparado. En su dinámica interna los pactos serán estrictamente cupulares. El partido se organiza en ámbitos territoriales y ahí radica uno de los focos del problema. Tambien la renuncia de Carrillo al leninismo en EEUU, tiene repercusiones importantes más allá de los aspectos simbólicos. Las primeas elecciones hacen aflorar los problemas larvados. El origen de los problemas es pues la transición.
¿No deberíamos también, efectuar en su momento una profunda reflexión sobre lo que el partido ha hecho mal en estos tiempos?
Si, es necesario, no hemos sabido o no hemos podido hacerlo. Las sucesivas crisis de IU y el PCE nos limitaron pero hay constancia de que lo hemos planteado, la idea del manifiesto programa es un ejemplo de ello. IU y PCE son dos caras de un mismo problema. No podemos hablar de IU sin hablar del PCE. Si queremos poner en marcha el proyecto de IU tal como se plantea en esta conferencia, éste no podrá ponerse funcionar sino se refunda también el PCE y esto define un proyecto nuevo de organización y de relación con la sociead. En su momento el partido no promovió este cambio, pero hay esbozos en muchos documentos de estas reflexiones.
Tenemos oportunidad de leer numerosos documentos entorno a la crisis de IU. ¿Cuáles serían las medidas inmediatas que cabría adoptar para superarla?
Dos ideas centrales; iniciar la discusión para que el congreso del PCE sea el de la Refundación y simultáneamente aplicar lo aprobado en IU.
En el contexto europeo. ¿Tiene espacio político y social, la llamada izquierda transformadora? ¿Cuáles habrían de ser sus señas básicas de identidad?
La seña de identidad en cuanto a objetivos sigue siendo la misma: nos valen los valores , las luchas y la herencia que en nuestras manos han sido depositadas. El cambio sustancial ha de ser el método y la estructura que lo definen. También nuestra visión del mundo: la plena realización humana no consiste en poseer un número mayor de cosas, sino defender otro conjunto de valores: la apuesta de lo público respecto a lo privada o replantearse una nueva concepción ética. Las fuerzas políticas han de cambiar su estructura organizativa y desde ahí hacer un llamamiento a los trabajadores para que se conviertan en intelectuales orgánicos. La lucha cultural es un elemento esencial en este debate; hay que buscar la subversión de los medios de comunicación.
¿Es posible refundar el PCE cuando la izquierda sociológica sufre un retroceso creciente y aparentemente tenemos dificultades de organización interna y de indefinición política?
El origen del conflicto nace en el IX congreso del PCE oculto bajo el debate del “leninismo”. De alguna forma el concepto de “lucha democrática” fue mal interpretado, como si “lucha democrática” no implicara ya lucha de clases. El partido no ha de tener la tensión de las campañas electoras, eso hemos de dejarlo a las instancias unitarias. Nosotros no podemos abandonar IU, hemos de dar todas las batallas, proseguir la lucha política dentro de IU. Nunca debemos volver al partido a “Palo seco”, le haríamos un flaco favor. El objetivo es conseguir crear masa crítica productora de cambios, capaz de romper las dinámicas existentes y generar hegemonía en sentido Gramsciano, eso no se consigue meramente con una coalición electoral; su campo es muy limitado enmarcado en las campañas electorales. El campo de fuerza del se hace trabajando codo con codo frente a problemas concretos. El gran sintetizador es el partido, es una de sus tareas centrales. La revolución es obra de la mayoría y ésta no es la suma de yuxtaposiciones ni de mezclas, sino de una nueva combinación química .
¿Existe base estructural que nos permita reconfigurar de nuevo el espacio alternativo?
No existe la masa crítica como tal entidad, lo que si hay son tensiones enormes que pueden transformarse en acción política. En estos momentos estamos delante de una cuádruple crisis (financiera, energética, alimentaria y de derechos humanos) se evidencia la necesidad de un cambio de civilización. Los parámetros del capitalismo y nuestra propia definición del crecimiento por el crecimiento han de cambiar. Somos de alguna forma una herejía del capitalismo; primero surge el capitalismo, aparecemos de sus entrañas y lo combatimos. Nuestra apuesta, el cambio civilizatorio, implica un replanteamiento general a la luz de una idea, la apuesta por la Revolución más allá de sus definiciónes apriorísticas. Este objetivo es el que ha concentrar el conjunto de energías subjetivas aplicadas a esta nueva realidad. La tensión existe y se agudizará, ello creará masa crítica y estará angustiada. Otro tema es el rol de los sindicatos mayoritarios, éstos representan muy mal al Movimiento Obrero, no por maldad intrínseca, sino que están con los otros gestionando el propio sistema.
Si finalmente se refundara IU sobre otras bases. ¿Cuál es el papel que debería ejercer el PCE?
Yo planteo un partido también como un referente teórico. La organización debe adecuarse al nuevo modelo de partido, frentes de trabajo, células…... Lo importante es que los comunistas, discutamos y planteemos las propuestas comunes, que sepamos explicar las propias visiones del partido. Un armazón ideológico, una conjugación de valores. Marx decía en el manifiesto comunista que “El comunismo es el movimiento real que continuamente va superando contradicciones”. En ocasiones la misma IU o IC-V se han anclado en la teoría de los espacios electorales, en ella se plantea que la sociedad se expresa únicamente en los espacios institucionales. Yo planteo que la intervención política es para cambiar una sociedad. |