Opinió
2012 - Aportación al debate sindical
Ante la que está cayendo, y la que se ve venir, si uno fuera Toxo o Joan Carles Gallego, ahora mismo convocaría reuniones de las familias del sindicalismo, de todas las diversidades, sin exclusiones, al contrario, con la participación activa de todas ellas, y les haría una propuesta de unidad interna y cohesión, buscando un consenso en tres cosas: que hacer (redefinición de objetivos sindicales) y como prepararse para hacerlo (adecuaciones organizativas y medios) y como conseguirlo (formas de movilización viejas y nuevas).
Es necesario consensuar un programa de acción sindical, poniendo énfasis en la recuperación de la negociación colectiva y en la solidaridad de clase, y una reforma organizativa pensando en la vieja concepción del sindicato como organización “de” los trabajadores y no en el sindicato “para” los trabajadores. En definitiva como organizar (o auto-organizar?) hoy a los trabajadores/as para resistir las agresiones y para conseguir las reivindicaciones y la defensa de los derechos sociales y humanos.
Y luego llevarlo al debate del conjunto de las gentes trabajadoras, afiliadas y no, con empleo y sin empleo. Un debate abierto, participativo, en asambleas, con voluntad de síntesis.
CONTINUISMO O REFUNDACION SINDICAL?
El sindicalismo en este país está ahora mismo en una encrucijada y deberá decidir que quiere, o que debe hacer. Una posibilidad es continuar con el tran tran actual, adaptándose al terreno de la nueva realidad sociopolítica y legislativa de este país. Aparecen dudas: Sera posible un sindicalismo sin negociación colectiva? Sin el juego político de la concertación? Sin recursos públicos? Un sindicalismo de servicios? Es decir, se podrá continuar con una concepción de organización sindical que debe ser “útil” a las personas que “representa”?
Esta opción puede suponer un suave declinar del sindicalismo, que poco a poco iría desarmándose, esperando una nueva victoria electoral de la socialdemocracia que le permitiera “volver a ser”, volver a ocupar un espacio para seguir concertando, pactando, negociando convenios,... Solo que la socialdemocracia está comprometida con la agenda marcada por los “mercados”. O ya nadie se acuerda del último gobierno del PSOE?
Otra posibilidad es cambiar, volviendo a poner como prioridad el sindicalismo participativo, reivindicativo y solidario, de propuesta, de negociación y de movilización. Un sindicalismo que nace porque la gente trabajadora se organiza por abajo para defenderse. Que no delega a sus representantes la gestión de sus reivindicaciones y sus derechos porque quiere y debe ejercerlos en primera persona.
Estarán a tiempo y se atreverán las organizaciones sindicales a este cambio de mentalidad? Cuantos inercias, incomprensiones, dificultades habría para conseguirlo, sin tener asegurado un éxito inmediato fruto de esta posible cambio? Quien se atreve a predicar la lucha obrera hecha de sacrificios, de sangre, sudor y lagrimas para recuperar la negociación colectiva?
Históricamente las y los comunistas, y muchísimas personas más, hemos defendido un sindicalismo unitario, de clase, participativo y asambleario, de negociación y movilización, solidario, sociopolítico, internacionalista, interesado en la superación de la explotación de clase y por lo tanto anticapitalista, y en España, con un estado republicano y federal.
Un sindicalismo que se inicia en los duros años sesenta del siglo XX en las comisiones obreras de los centros de trabajo que desbordaron el sindicalismo vertical del fascismo franquista, y en estas duras condiciones se abrio camino.
Un sindicalismo basado en la democracia obrera, en la asamblea para debatir y para decidir. En los representantes de la asamblea como delgados para negociar y darles cuenta.
Un sindicalismo más activo entre las personas sin trabajo, más comprometido con las necesidades vitales de estas personas, de trabajar, de formarse, de disponer de una vivienda, de comida.
Un sindicalismo profundamente socio-político porque es solidario con la clase obrera, interesado en transformar el marco y la estructura política que condiciona y limita la lucha de la clase trabajadora, por lo tanto un sindicalismo que forma parte de la izquierda, que cree y practica la lucha de clases.
Algunas propuestas para el debate:
LA NEGOCIACION COLECTIVA
La negociación colectiva nos ha sido arrebatada por las sucesivas reformas laborales del PP y del PSOE, con el remate brutal de la última reforma del PP. Cierto, sin discusión, pero el impacto de los ataques de las reformas laborales habría sido menor con una negociación colectiva con más fortaleza, mas enraizada en los centros de trabajo y en la vida laboral cotidiana de las gentes trabajadoras y también habría sido distinta la resistencia frente a las sucesivas reformas-agresiones.
Pero la negociación colectiva, salvo excepciones, era un cascaron vacio. En treinta años de democracia el sindicalismo no había conseguido ni los ámbitos, ni los contenidos, ni la participación adecuada y suficiente de la negociación colectiva.
Está claro que la negociación colectiva es un asunto con dos partes y también es cierto que la patronal ha sido enemiga de una autentica negociación colectiva en este país, salvo honrosas excepciones. La patronal ha preferido que el gobierno de turno, del PSOE o del PP, le arregle sus cosas, que no el juego limpio y democrático de la negociación con la contraparte sindical. Y en general esta estrategia patronal ha tenido resultados, veamos sino cual es la fiscalidad real de las grandes empresas (el 10% según el cuerpo de inspectores fiscales), cual es el salario mínimo interprofesional, el desastre de la mutuas de trabajo, las subvenciones y bonificaciones de todo tipo que reciben las empresas.
PROPUESTAS
- Hay que recuperar la negociación colectiva porque es la cuestión central del sindicalismo. Con negociación colectiva viva puede haber sindicalismo para más cosas, toda la vertiente sociopolítica del sindicalismo. Sin negociación colectiva no habrá sindicalismo.
- Convenios sectoriales que marquen con carácter general las condiciones laborales de cada sector en el territorio donde estén implantados, con tendencia a los convenios generales estatales. Con articulación y desarrollos negociados en las empresas y los centros de trabajo.
- Lucha por la elevación del salario mínimo interprofesional hasta el 60 % de la media salarial del país.
- Abolición de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y pase a la seguridad social de todas sus competencias y medios.
- Atención a lo sociopolítico, lo social, salario social y salario diferido, que se conquista y se defiende mas allá de las paredes del centro de trabajo, y lo político porque el sindicalismo debe influir en la correlación de fuerzas políticas para que el marco institucional, el gobierno y las leyes, sea lo más favorable posible a la defensa de derechos y reivindicaciones de la clase.
PERSONAS SIN EMPLEO
El sindicalismo debe implicarse y dar respuesta a las personas sin empleo en sus problemas cotidianos: comida, casa, salario.
PROPUESTAS
- Asambleas mensuales de personas sin empleo agrupadas por zonas o localidades.
- Lucha por una mayor y mejor cobertura de las personas en paro. Nuevo derecho de una prestación de renta mínima vital.
- Apoyo a la propuesta de IU de un Plan de formación/empleo para atender la situación de las personas que hayan agotado sus prestaciones. En colaboración con los Ayuntamientos y combinando trabajo y formación.
- Lucha contra los desahucios, participando codo con codo con las asociaciones de afectados. Defensa sindical de los contenidos de la ILP.
- Participación en la recogida y distribución de alimentos.
- Preparación y realización de acciones y movilizaciones para conseguir estos objetivos (concentraciones, marchas, encierros, cortes de vías públicas, conciertos, …)
LA ASAMBLEA
El tratamiento represivo de los gobiernos del PP y de CiU tiene que ver con su preocupación de un proceso de movilización creciente frente a las agresiones de las políticas neoliberales, de los recortes. A este paso se puede llegar a limitar el derecho de huelga, pretensión declarada de CiU, y se puede llegar a la restricción de la libertad de reunión.
Hay condiciones necesarias para la acción sindical: libertad de asociación, derecho de reunión, derecho de huelga. Estas tres nos llevan a la cuarta: el derecho a la negociación colectiva.
Los derechos que no se ejercen se nos vuelven precarios.
La democracia participativa debe ser una realidad cotidiana en el sindicalismo. La unión hace la fuerza. El plano de igualdad real entre los participantes de la asamblea para debatir y decidir juntos.
PROPUESTAS
- Recuperar la asamblea como un elemento fundamental de la democracia obrera, con el derecho de decidir.
- Asambleas de diversos formatos: de centro de trabajo, de sector, de localidad, según sea el tema de que se trate.
- Asambleas de delgados/as para la aprobación de las plataformas reivindicativas, el seguimiento y la firma del convenio. Igualmente para convocar movilizaciones, concentraciones, encierros, paros, asambleas en los centros de trabajo, huelgas.
LAS ELECCIONES SINDICALES – COMITES Y DELEGADOS/AS.
El actual modelo de elecciones consume una cantidad ingente de medios y recursos. Liberados sindicales, dietas, kilometrajes, suman unos costes a cambio de conseguir unos resultados que legitiman la representación sindical, pero está claro que a un precio excesivo.
Se decía a favor de este modelo que se aseguraba la relación del sindicalismo organizado con los centros de trabajo sin organización, pero los excesos de esta situación han llevado a primar incluso económicamente la obtención de mas delegados/as, importando solo el número de personas elegidas.
La política de austeridad debe priorizar los medios disponibles y se debe dar un giro a situación actual, sin esperar que cambie la ley, porque esto hoy no depende de nosotros.
Hay que liberar recursos de las elecciones sindicales para la acción sindical.
PROPUESTAS
- Profundizar en la unidad de acción CC.OO.- UGT, concretando un objetivo común para recuperar la negociación colectiva. Realización de un “PROGRAMA COMÚN DE UNIDAD DE ACCIÓN CC.OO.-UGT” con la negociación colectiva como elemento fundamental, presentado y debatido en los centros de trabajo y con la aprobación final por parte de los órganos confederales de ambos sindicatos. Este programa estaría limitado a un periodo de tiempo determinado, inicialmente de 1 año, para verificar su aplicación práctica.
- En base a estos acuerdos si fueran posibles, establecer la presentación conjunta de CC.OO.- UGT en los procesos electorales de comités y delegados de personal. Las personas afiliadas de cada sindicato realizarían unas primarias para elegir y ordenar sus candidatos/as. Posteriormente se haría la lista unitaria conjunta que debería ser ratificad por la bases. En caso de desacuerdo deberían mediar las direcciones sindicales.
ÓRGANOS DE DIRECCION SINDICALES
Hay necesidad de un cambio cualitativo en la dirección sindical. La nueva situación externa de continua agravación de la crisis, unida a una situación de acoso al sindicalismo de los poderes políticos y económicos, mas la falta de medios materiales afectara a la acción sindical como la conocemos hasta hoy.
Hay que cambiar rápidamente el carácter parlamentarista de los órganos de dirección.
PROPUESTAS
- Comisiones ejecutivas y secretariados, posibilidad de candidaturas alternativas con el 10% en el ámbito correspondiente. Voluntad de síntesis y respeto al pluralismo.
- Extensión organizativa del sindicalismo, con métodos de auto-organización como la elección de coordinadoras de zona o de localidad por parte de las persona afiliadas más abajo de los sindicatos comarcales, pero reconocidas por estos y ayudándoles con medios para desarrollar un trabajo capilar hacia las empresas.
- Sindicalismo en red, abriendo la posibilidad de comunicación directa entre secciones sindicales según los intereses particulares de dos o varias. Comunicación entre ellas sin tener que pasar por la coordinación de la estructura sindical. Elaboración de un listín de correo electrónico y de web de secciones sindicales colgado en las webs federales y confederales.
MOVILIZACIONES
Las movilizaciones deben ser sostenidas en el tiempo, descentralizadas por sectores y por zonas, pero en la perspectiva de procesos generales asamblearios, de paros y de huelgas generales. Los grandes objetivos han de ser la negociación colectiva y la defensa de los derechos sociales y de los derechos humanos.
La movilización no debería excluir formas diversas de agrupar y concienciar a las gentes trabajadoras. Las concentraciones, las ocupaciones, los encierros, los cortes de calles o carreteras, las marchas, los paros, las asambleas, y mas, todas son formas de movilización que deben servir para agrupar y concienciar.
En todos estos procesos hay que hacer un esfuerzo para llegar al máximo de personas ocupadas o sin empleo, pero cuando sea posible y los objetivos coincidan, debería asegurarse la participación de entidades, asociaciones, grupos y partidos políticos.
Una forma original de esta movilización podrían ser fiestas populares, pensadas como espacios de solidaridad y convivencia, donde durante unas horas de pudiera participar en algún debate, escuchar música y comer y beber alguna cosa. Espacios que permitirían llegar más allá del terreno convencional del sindicalismo.
